La Cámara de Comercio de Sabadell ha celebrado una nueva sesión del ciclo Ciudades Sostenibles bajo el título “Movilidad: ¿de dónde venimos y dónde estamos?”, organizada conjuntamente con el Institut Cerdà, centrada en analizar la evolución del sistema de movilidad y su impacto estructural en la economía. La jornada ha contado con la participación de tres referentes del sector: Josep Maria Martí, presidente de Moventia; Julián Arenas, director de movilidad del Institut Cerdà; y Cristian Bardají, director de movilidad del RACC.

Peso económico determinante
Josep Maria Martí ha subrayado que la movilidad es un pilar esencial del funcionamiento socioeconómico del país. Ha recordado que, en España, el transporte de mercancías y el transporte público representan conjuntamente cerca del 5% del PIB, mientras que en Cataluña alcanzan el 4,58%. Según Martí, estas cifras evidencian que la movilidad no es solo un servicio necesario, sino un factor estratégico para la competitividad empresarial, la productividad y la cohesión territorial.

El presidente de Moventia ha contextualizado este peso económico en un escenario global marcado por un crecimiento exponencial de la movilidad. Ha destacado que la población mundial ha pasado de 3.000 millones en 1960 a más de 8.000 millones en la actualidad, y que el 56% de la población vive hoy en zonas urbanas, una proporción que podría alcanzar el 70% en 2050. Paralelamente, ha remarcado que el comercio mundial ha crecido más de un 4.300% desde 1950, impulsando una demanda de transporte y logística sin precedentes.

Crecimiento global imparable
Martí también ha analizado el origen del modelo actual de movilidad, configurado históricamente en torno al vehículo privado y a un sistema energético fuertemente dependiente de los combustibles fósiles. Ha recordado que, en el Estado español, el índice de motorización ha aumentado un 156% desde 1984, pasando de 292 a 750 vehículos por cada 1.000 habitantes. Este modelo, advierte, tiene un impacto ambiental notable: el sector energético genera el 69% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, y el transporte es responsable del 15%, con la carretera como principal fuente emisora.

Además, Martí ha puesto de manifiesto el impacto directo de la movilidad en la economía de los hogares y de las empresas. Las familias destinan de media un 11,4% de su presupuesto al transporte, unos 3.877 euros anuales, mientras que, en el ámbito empresarial, los costes logísticos pueden representar hasta el 20% del coste final de un producto. Por ello, ha remarcado que la movilidad es un elemento clave para la competitividad y la eficiencia operativa del tejido productivo.

Transición energética insuficiente
La jornada ha puesto especial atención en la realidad del Área Metropolitana de Barcelona, donde se registran cerca de 18 millones de desplazamientos diarios en un día laborable. La movilidad activa representa el 49% de los movimientos, seguida del vehículo privado (31,5%) y del transporte público (19,5%). En el Vallès Occidental, los modos activos alcanzan el 46,9%, mientras que el vehículo privado representa el 40,1% y el transporte público el 13%. Además, el 75,6% de los desplazamientos se realizan dentro de la misma comarca, lo que refuerza la importancia de la movilidad cotidiana y de proximidad.

Los representantes de Moventia, el RACC y el Institut Cerdà, todos ellos referentes en el ámbito de la movilidad y el transporte, han analizado en una mesa redonda diversos factores económicos y sociales del sector. Todos han coincidido en que el sistema de movilidad se encuentra en una nueva etapa, marcada por la electrificación y la adopción de combustibles alternativos.

Según el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, España prevé alcanzar los 5,5 millones de vehículos eléctricos en 2030, aunque actualmente estos solo representan el 0,8% del parque automovilístico. Esta transformación, aún en una fase inicial, plantea importantes retos, pero también abre la puerta a impulsar la innovación, reducir emisiones y reforzar la competitividad de las empresas.

La sesión ha concluido que la movilidad es un vector estratégico para el futuro del territorio y que su transformación será decisiva para el desarrollo económico, la sostenibilidad y la calidad de vida.